Listán Blanco

Variedad de uva blanca que podemos encontrar en las Islas Canarias mayoritariamente y en todas sus Denominaciones de Origen, morfologicamente es muy parecida a la Palomino de Andalucía o Listán de Huelva, aunque su expresión aromática mineral es mayor.

ListanBlancoVariedad más cultivada en las Islas Canarias debido a sus altas producciones, es bastante resistente a enfermedades, excepto a botrytis cuando las lluvias son abundantes. También es resistente a la sequía y de fertilidad alta, madura muy temprano debido a las altas temperaturas del clima en el que se desarrolla. Prefiere suelos ligeros y frescos donde crece bien en espaldera, aunque es capaz de adaptarse a casi cualquier tipo de suelo, excepto aquellos con alto contenido en caliza. Su porte es semierguido, con zarcillos largos y trifurcados, con un racimo cilíndrico, largo y poco compacto, siendo ancho en los hombros. La baya es de tamaño mediano a grande, esférica, de piel fina y color amarillento en su maduración.

Los vinos monovarietales de Listán blanco presentan buena acidez y buen grado alcohólico, son glicéricos en boca y con un final secante y algo ardiente. Sus aromas minerales exclusivos de las Islas Canarias, los hace únicos.

Listán negro

Listán negro es una variedad de uva tinta muy cultivada en las Islas Canarias, sobre todo en Tenerife, donde es la uva más importante en varias Denominaciones de Origen como Tacoronte-Acentejo, Abona y Valle de Güímar. Podemos encontrarla bajo otros nombres como negra común, listán morado, listán prieto o mollar negro, entre otros.

Listán negroSe encuentra muy bien adaptada al suelo volcánico y a crecer en altitud, desde 100 a 1000 metros sobre el nivel del mar, siendo las Islas Canarias su hábitad natural. De buena fertilidad y con alto rendimiento, resiste bien la sequía y ciertas enfermedades, pues es sensible al oídio y a las polillas del racimo. Se puede mejorar su producción con un ligero riego por goteo, ya que el clima de las islas a veces puede ser adverso y dificultar su correcta maduración. De porte erguido y zarcillos largos, sus racimos son medianos y compactos, con bayas esféricas de tamaño medio y un color azul negruzco.

Los vinos obtenidos presentan buen grado de alcohol y acidez equilibrada, a veces algo baja, en sus distintas elaboraciones, desde vinos jóvenes, con maceración carbónica, con crianza e incluso vinos dulces. Aunque su intensidad colorante no es elevada, sus aromas a frutos negros son destacados, notas minerales, así como cierto aroma a “polvo volcánico” que los hace únicos. En boca son envolventes y con tanino pulido, y cuando la acidez es baja se mezcla en pequeña cantidad con otras variedades de la zona, aunque lo más habitual es encontrarla en vinos monovarietales.